• Miércoles, noviembre 23rd, 2011
La película presenta una trama poco convencional y la historia se desarrolla ambiguamente entre lo real y lo fantástico. Lo grotesco y lo onírico. Fue filmada en blanco y negro, en un sórdido entorno de decadencia industrial, alrededor del personaje de Henry Spencer (interpretado por Jack Nance), un hombre nervioso y enigmático que trabaja en una imprenta y dice estar de vacaciones. Henry recibe un mensaje de Mary X, su ex novia, quien le invita a cenar en casa con sus padres. Henry se entera entonces de que ella ha dado a luz a un grotesco Ser después de un parto anormal, situación por la cual se ve obligado a casarse. A partir de ese momento, la pareja debe cuidar a la anormal criatura, hasta que Mary, cansada del incesante llanto de la criatura, decide abandonar la casa. Henry queda al cuidado del Ser hasta que finalmente decide deshacerse de él.

Eraserhead, cabeza borradora
• Domingo, noviembre 13th, 2011
Super High Me es un documental acerca de los efectos de consumir marihuana sin parar por 30 días. Su protagonista es el comediante Doug Benson. El nombre del documental es basado en el de Super Size Me. Super High Me muestra a Benson sin consumir marihuana por 30 días y luego consumiendo cannabis todos los días por 30 días seguidos.[1] Benson afirma que Super High Me es como “Super Size Me con marihuana en vez de McDonalds”.[2] Para que el alcohol no afectara los resultados, tampoco consumió alcohol en los dos meses en los que se filmó la cinta. La película también incluye entrevistas con activistas a favor de la marihuana, dueños de dispensarios, políticos y pacientes que utilizan la marihuana de forma medicinal. Benson afirma que con este documental le dice a los niños que “no fumen marihuana hasta convertirse en comediantes profesionales”

Super high me
• Martes, noviembre 01st, 2011
Pierre Brochant se reúne cada miércoles con sus amigos en una cena, en la cual se disputan el honor de ser el que lleve al invitado más idiota. En esta ocasión, Brochant no ha encontrado aún a un incauto al que llevar, por lo que se deja aconsejar por un amigo, que le recomienda llevar a François Pignon, un funcionario de Hacienda obsesionado con fabricar esculturas de cerillas. Como aún no lo conoce, Brochant decide invitarlo a su casa, lo que se convierte en una de las peores decisiones que jamás haya tomado.
Pignon, pese a actuar siempre de buena fe, demuestra ser un gafe y no hace más que causarle problemas a Brochant. La situación es cada vez más divertida, ya que el idiota, no contento con causarle una lumbalgia, consigue que su mujer le deje, hace venir a una loca obsesionada con Brochant, lo reúne con su peor enemigo, hace que un inspector de hacienda le investigue, etc. Al final, la película pretende ser una crítica a la crueldad de Brochant, pero las geniales intervenciones telefónicas de Pignon hacen que dicha crueldad parezca poca.

La cena de los idiotas
• Martes, noviembre 01st, 2011
En Los Angeles, Billie York es asesinada por el señor Jigsaw porque posee un microfilm con la receta para convertir en cocaína las galletas de las niñas exploradoras y no lo entregará a los que la buscan. Su ex pareja, Wes Luger, toma el caso en un intento de vengar su muerte. Como parte de las condiciones de llevar el caso, el psicótico quemado agente de narcóticos, Jack Colt, es asignado al caso con Luger. Bajo el consejo de su capitán, se encuentran con el Dr. Harold Leacher, quien le informa a Jack que el caso tiene algo que ver con morteros General en virtud de que Jack había trabajado durante sus días en Vietnam. Siguiendo el consejo de Leacher persiguen a los malos, sin embargo, antes de que los villanos sean detenidos, Luger debe viajar a su pasado para darse cuenta lo que hay que hacer. Al final, la fábrica de galletas es destruida por una explosión debido a un cigarrillo y un derrame de gasolina.

Con el arma a punto